La totalidad del universo.

Texto para dedicar al amor de tu vida

 

La totalidad del universo se encierra en lo que siento en mi pecho cuando pienso en ti. ¿Es acaso un infinito punto de energía diciendo que todo lo que alguna vez deseé se ha concentrado ahí? Me dice que sólo dejando de desear es cuando todo se convierte en realidad. Me dice que sólo sintiendo de verdad es cuando todo llega; que sólo siguiendo lo que mi corazón siente es cuando se puede encontrar la verdadera felicidad.

Veo el cielo azul puro y te veo ahí en forma de galaxia que me lleva más allá de lo que ha podido ser observado por el ojo humano. No sé si sabías que cada vez que pienso en ti se abre una puerta al infinito que me permite elevar mis sentidos, inventar nuevos, crear estrellas que se parecen a ti y quedarme a vivir ahí en la infinita duración de un segundo. Vivo en lo superfluo del mundo, en las pequeñas cosas que son ignoradas por los ojos ocupados corriendo día a día sin llegar a ningún lado. Vivo en la insignificancia de lo eterno, pues veo en cada minuto una nueva oportunidad de reinventar tu figura con mis manos. Vivo en la infinita permanencia de lo perfecto, dejando de buscar en cada momento la siempre insuficiente razón de lo que debe ser. ¿Pero qué puedo hacer? Si para mí lo que es, es justo como debe ser, de lo contrario, nunca sería. Los errores no son más que aciertos a largo plazo. Recorro los caminos que han sido recorridos una y otra vez a lo largo de la historia, y reconozco las señales que han sido dejadas para mí en una clave que siempre empieza con tu imagen.

No puedo explicar cómo pero puedo verte en el sol, y en la vida que éste crea. Puedo verte en la luna, y en la luz que ésta nos regala. Puedo verte cuando cierro los ojos. Siempre estás ahí, con tu mirada convirtiendo todo en real.

Pienso que vienes de otro mundo, de otro tiempo, de otro universo, y que sólo estás aquí para llevarme contigo a explorar la totalidad de la realidad, conocer así la totalidad de nuestros cuerpos, y en cada centímetro de piel encontrar una pequeña parte interminable de nosotros mismos.

No puedo explicar cómo pero puedo verte en todas partes, incluso cuando pienso que me he quedado sin vista, estás ahí para iluminar las tinieblas de lo inexplicable.

Y de pronto me pregunto si lo que tú tienes no lo había visto ya en un sueño, me pregunto si las palabras podrán hacer algo para transmitirte todo lo que siento.
Te veo en todas partes y en tu frente aparece un número mágico, que encierra la magia que tú tienes en tu ser. Tomas mi mano y nos vamos a lo más profundo de nuestras almas hasta encontrar un espejo y romperlo en mil pedazos, porque lo que importa no es nuestra imagen, sino lo que hay detrás de todo eso.

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